Por allá en mi niñez, viviendo frente al mar, en un lugar tropical, lleno de arena, sol, mar y con apenas 7 años, obviamente sin saber nada de la vida, había algo que sí sabía y era que si aceptaba en mi corazón, a “Jesús” yo sería feliz y me iría bien en la vida, pues eso me decían mis papas….
Recuerdo querer saber de Jesús desde muy nena, aun sin saber el por qué, siempre sentí la necesidad de buscarlo… era algo increíble, yo tenía que conocer ese Jesús!!! ; quería verlo, hablar con él, jugar con él, sabía que lo amaba, pues me habían contado que él había muerto por mí, que me amaba tanto que había dado su vida por mí y simplemente a esa edad decidí amar a un Jesús que aunque no conocía, me hacía sonreír hablar de él, y sentía cosquillitas cuando cantaba y leía su palabra, creo que sí sabía de ése Jesús, pues aunque no lo veía,, lo sentía!!!.
Jamás se van de mi mente recuerdos cuando jugaba “casita con él” y le pedía que se sentara en mi mesa, o bien le decía que fuera a caminar por la playa con migo, y aunque parezca irónico, ¡sé que le jugaba con migo en las líneas del tren mientras corría descalza tratando de no caerme!, lo sentía, lo disfrutaba y aunque no lo veía, me llenaba el corazón de felicidad, y eso bastaba para mi…
Recuerdo muchas veces haber acudido a él, en ayuda, cuando me sentía triste o sola, y siempre, rotundamente siempre, sentí que él estaba ahí!
Jesús siempre ha estado en mi vida, siempre se interesó en mí, nunca me abandonó y jamás se fue de mi lado; es increíble como hoy entiendo que todas esas cosas “casuales” que vivía en medio de mis dificultades, como sentir la caricia de un aire repentino, o un abrazo en una noche fría, siempre se trataron de él!!!! Mi Jesús es maravilloso.
Crecí amando a Jesús antes de temerlo o acéptalo por compromiso, y es que cuando enseñas a un niño a Amar a Jesús enseñas una relación, no una religión; ese amor que siembras en el corazón de un pequeño, brotará en todos los momentos de dolor, angustia, y tristezas de una forma increíble, enseñándoles el camino correcto.
Es increíble como la biblia pide a los padres que instruyan al niño en su caminos,, noten que no dice al joven y al adulto,, dice específicamente al niño, ya Dios sabía que si le enseñas a un niño a amarlo y lo instruyes en sus caminos, éste Jamás! Jamás!, se apartará de él, y que ese amor, que él tendrá por Dios será la luz que lo guiará en toda su vida,, es una promesa, y Dios siempre cumple sus promesas!
Tendría que decir mucho al hablar de éste Jesús, pues lo he sentido hasta cuando estuve al borde la muerte; pero no me alcanzarían las palabras; hoy solo quiero dar homenaje a éste Dios grande que siempre me tuvo en el hueco de su mano, y que hoy me acompaña en la que es para mí la mejor época de mi vida….
Sé que quizás él no está de forma visible, y que aunque quiera no lo puedo tocar, aunque algunas veces, si puedo abrazarlo al abrazar un hermano, pero sí, tengo la firme convicción que está dentro de mí, junto a mí a al lado de mí, y que él dejándolo todo por mí, me amó primero; entonces, por qué no amarlo también, y enseñar a mi hijo a amarlo desde ya????
Hoy motivo a los padres a no esperar hasta la adolescencia para mostrarles un Dios real, háganlo desde que son bebés,, y verán que cuando vengan los días duros para sus hijos, éste amor, será tan grande en sus corazones que solo tendrán una opción, seguirlo!!!
Pastora Sara

Bendiciones Pastora.. me gustó demasiadooo y tal vez no viví una niñez que me enseñarán amar a Jesús pero no puedo expresar como me enamora día con día... yo amo a Jesucristo
ResponderEliminar