Hoy quiero animarles a decir todos los días: "Dios está obrando en mi vida, ahora mismo". Él me está cambiando!.. Él hará grandes cosas por mi, para mí y en mi. Anímate a declarar en tu vida lo que dice la palabra del Señor y trata de no usar tu boca para confesar las situaciones negativas que vives a diario, o los problemas que tienes sin resolver, pues cuando confiesas constantemente esas cosas, entonces es difícil que la Palabra de Dios obre en tu vida como debe ser.
Siempre he creído que cuando nos proponemos a hacer bien las cosas en Cristo, vamos a cometer errores... todos los hacen, pero la presión disminuye cuando nos damos cuenta de que Dios aunque espera que demos lo mejor, no nos exige que seamos perfectas; ya que si fuéramos tan perfectas como lo intentamos ser, para qué necesitaríamos un Salvador, o a Dios y su palabra en nuestras vidas? Siempre he pensado que él nos deja muchos de nuestros defectos, para que siempre sigamos confiando en él, y no olvidemos cuanto necesitamos a Jesús cada día, solo lo que debemos hacer es aprender a confiar en él, en su palabra de poder, y a través del dominio propio aprender a mantener nuestros pensamientos cautivos en Cristo.
Yo no soy una mujer perfecta, me equivoco, me falta perfección, no poseo una fe perfecta, una actitud perfecta, no tengo pensamientos perfectos, ni hago todo perfectamente bien.
Jesús sabía lo que nos sucedería a todos. Es por eso que el dice que él es el único camino, es quien se puso en la brecha entre la perfección del Padre y nosotros los humanos imperfectos, para a través de él tener acceso a todas esas bendiciones que siguen a los hijos de Dios.
Hoy te puedo decir, no te exijas, eres una obra en sus brazos, deja que él te guíe y recuerda que Jesús intercede continuamente por nosotros porque constantemente lo necesitamos (Hebreos 7:25).
Para Dios no tienes que ser perfecta, no creas que él no te aceptará solo si haces siempre las cosas bien, no, el Padre nos acepta por medio de su hijo amado...
Te animo a crecer, a madurar, a dejar los temores y creer más cada día en su palabra. Si hoy lo intentaste y fallaste, tienes un mañana, para intentar de nuevo, pero que sea un mañana en Jesús!
Un abrazo
Pastora Sara

No hay comentarios:
Publicar un comentario