No importa cuanto lo intentastes, no importa si por un momento pensé que lo habías logrado; no importa cuando dolió; ya no importa si en algún momento no tuve fuerzas, o si dejé de creer, no importa si me alejaste de mi meta, si me robaste mis sueños o me quitaste lo que amaba,,
¿Y sabes porqué ya no importa? por que un buen día, estando ahí en ese abismo, supe justamente que ese NO ERA MI LUGAR, comprendí que no había sido creada para la derrota y recordé que que si solo le pedía la ayuda a Dios, tendría las fuerzas para para levantarme y seguir peleando....
Hoy, mucho tiempo después que un buen día decidí recoger mis pedazos y levantar mi frente,... solo tengo algo que decirte
¡¡¡SIGO AQUÍ!!!....
Pastora Sara Méndez

No hay comentarios:
Publicar un comentario