Mi trabajo es servirle al Señor con amor y excelencia; no preocuparme por lo que pueda hacer o decir el hombre...
Siempre que el enemigo abre la boca en mi contra, recuerdo ésta palabra que dice "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos" Mateo 5:10
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